viernes, 30 de mayo de 2014
teoria del fango (la cuadratura del círculo)
martes, 29 de abril de 2014
Cómo enfrentarse a un extraterrestre
No conozco nada más parecido a un extraterrestre que un recién nacido: Ni le entiendes, ni sabes que pasa por su cabeza, ni tenéis intereses comunes (más bien todo lo contrario a la hora de dormir). Coexiste en tu planeta pero tan sólo compartís unas cuantas moléculas. Nada más desvalido que un bebé, pero nada más desconcertante –salvo quizás otro extraterrestre- Nos traen desasosiego, desvelos y tensión. ¿ellos? Más bien la incertidumbre total, el no tener ningún tipo de control sobre la situación. El no habernos enfrentado nunca a nada parecido, el no tener patrones similares en los que refugiarnos.
A medida que ellos crecen nuestra mente crea patrones: aprende a interpretar. (A la vez él aprende como somos los terrícolas, es una doble vía de adaptación mutua.)
Otro escenario: Te llaman para una entrevista de trabajo –si, sé perfectamente que tampoco existen, esto es ficción os recuerdo- y de nuevo el enfrentarnos a la incertidumbre nos tensa y nos aniquila por dentro. ¿Que me preguntarán? ¿Les gustaré? ¿Voy bien así?
Aprendemos idiomas, internet y hasta a bailar (conozco amigos que lo han logrado) pero siempre desde un sistema, nuestra mente –o nuestra forma de entender el aprendizaje- se basa en lo sistemático.
Se nos pregunta desde el origen a la filosofía ¿Puede lo múltiple reducirse a lo uno?, pues no puedo responder a esa pregunta, y creo que aún no hemos encontrado la esencia última, pero si que desarrollamos sistemas y reglas que simplifican y que nos permiten aprender, y llegar a ser los seres más inteligentes sobre la tierra (Al menos eso dice la propaganda oficial).
Toleramos la incertidumbre, pero si la dosis supera la cotidiana nos surge el miedo y la duda, y en casos extremos la parálisis.
El avance en las ciencias y nuestro modo de vida tiene un coste: nosotros. Somos seres biológicos y racionales, y en esta dualidad nos debatimos entre nuestra parte de cazador: el juego, la conquista, el resultado incierto; y la social-racional: el piso, trabajo, ganarse la vida…
El azar nos atrae de forma animal hasta la ludopatía, o en dosis más moderadas nos arrastra a ver el futbol (el deporte donde más incertidumbre hay, razón de que triunfe en todo el mundo).
La muerte -como incertidumbre total- nos aterra; la pareja –o el amor- la familia, los amigos nos sirven como refugio biológico y sus rutina nos ayudan.
No debemos renunciar a lo logrado –a través de la razón- pero deberíamos saber convivir mejor con el miedo a lo nuevo (incertidumbre) pues la vida es incertidumbre ¿Saldrá el sol mañana? se preguntaba HUME desafiando nuestra forma de pensar, dudando sobre nuestra ley de causa efecto.
*Según él el pasado nunca valdrá para pronosticar el futuro, es una ley mental nuestra, que interiorizamos por repetición pero no real.
Por suerte no nos enfrentamos a cambios radicales y si somos capaces de asumir nuestra pequeña dosis de azar “…no hay dos días iguales, y todos los días igual.” que canta Rosendo, pero asumámoslo No estamos preparados para enfrentarnos a una invasión extraterrestre.
jueves, 3 de abril de 2014
Teoría del No trabajo (renta vital)
Presente-presente-presente,
nos repiten sin parar
presente-presente-presente,
nuestra inercia colectiva
presente-presente-presente.
el miedo nos mató, y nos niega el futuro colectivo.
Tropiezo y quedo inconsciente de la mente común.
Con este presente de miedo y mentiras se nos han quitado derechos y se nos obliga al dinero como método de acceso a la vida.
Dinero como sinónimo de vida y ese dinero (y esa vida)…. ¿de donde viene?
En el pasado –“ganarse la vida”- el trabajo era sinónimo de dinero; el presente nos niega el futuro porque el miedo mató los derechos y el trabajo ya no garantiza el dinero (y la vida, reitero.)
El dinero proviene del dinero, no del trabajo.
Estamos en un cruce de caminos, dos tendencias encontradas:
1- Hasta hace unos siglos la población mundial era escasa, el ser humano era un bien escaso, algo apreciado por su utilidad y por lo tanto preciado.
2- El trabajo era poco productivo (agricultura, artesanía, etc) y dejaba poco tiempo para vivir. El trabajo era la forma de ganar un día más, sin más.
La revolución industrial sustituyó el músculo y permitió crecer la producción, y con ello la vida. Había más comida para más gente. Esa nueva gente tenía más tiempo de ocio.
*Ocio etimológicamente, es decir neg-ocio. No trabajando.
Esa masa de gente con tiempo para relacionarse y pensar genera conocimiento, y llegamos a nuestro cruce del presente.
La maquina sustituyó al musculo humano, y las computadoras sustituyen el cerebro. Ya tenemos coches que navegan solos –camioneros, taxistas…- ya hay soldados robots (drones y en tierra),y todos conocemos servidores y maquinas que gestionan las entradas, billetes etc etc
¿Cuantas tareas No son programables?? ¿Cual puede ser desarrollada sólo por humanos??
La capacidad de los cerebros de silicio se multiplica cada poco tiempo, cada generación puede realizar muevas tareas, y sustituir a más humanos.
Los humanos cada vez somos más abundantes y menos necesarios, es decir cada vez nuestro trabajo valdrá menos.
Olvidaros del trabajo como fuente de ganarse la vida, olvidaros del futuro sin los derechos del pasado.
Se empieza a hablar de una Renta vital, un mínimo a percibir por el mero hecho de existir. Es decir lo que decía nuestro amigo Raws.
Parece una locura “que se lo ganen” “yo he trabajado toda mi vida”… vale bonito, tu sigue pensando en presente. Uy! se te ha caido un derecho.
En fin, os dejo. Voy a aprovechar que el ordena está con las actualizaciones para salir –un día más- a buscar trabajo (está la cosa mu mala.)
“El poderoso hace de la desigualdad ventaja” A.Smith
viernes, 28 de febrero de 2014
el paradigma de Rawls (seamos egoístas)
“Lo invisible es la parte visible de aquello que no vemos”
Y así es; de todo lo que no vemos lo invisible al menos sabemos que está ahí. El problema es cuando nos empeñamos en ver aquello que realmente No existe: la patria.
Y es que los países no existen –lo siento si alguno creía verlos y vengo yo a chafarle- al menos no para los problemas reales, al menos no para solucionarlos (si para entorpecer y crear nuevos problemas basados en orgullos y otras cosas que tampoco existen, si para tapar problemas reales con un trapo de colores: Cataluña, España, mi pueblo es más bonito, etc etc).
De los grandes problemas a los que el hombre se enfrenta: globalización financiera, cambio climático, inmigración, problemas medio ambientales, terrorismo…. NINGUNO puede resolverlo un país de forma aislada, TODOS requieren la colaboración y vinculación de todos los actores.
Y ninguno se ve de forma directa, son invisibles en el presente, porque se difieren y acumulan de forma invisible.
Estos días nos obligan a mirar a las vallas de Ceuta y Melilla, y el periodismo se queda ahí –el cliente solo mira, parece que nadie exige más. Ninguna explicación ni causas ni consecuencias-. El impacto (imagen) televisivo es evidente –personas muy diferentes a nosotros, y en muchos casos con actitudes amenazadoras- es decir “El otro viene y es una amenaza” Y como toda solución se nos propone mano dura; lógico si no queremos solucionar nada, lógico si es un discurso para la tele: impacto visual-mensaje simple. ¿soluciona algo? No.
La inmigración es uno de los mayores problemas globales; en el caso que nos atañe implica desde la zona de África central a el norte de Europa, con el mediterráneo como escollo.
La solución policial es carísima e ineficiente:Vuelos de repatriación, sueldos de policías que custodian, Centros de detención, burocracia y demás , a Europa –los países de centro y norte subvencionan parte del dispositivo policial en España, Italia, Portugal y Grecia- le cuesta miles de millones y solo sirve como gasa en la herida, para taponar y no curar.
El inmigrante huye de su país de origen buscando un destino mejor, una mejores condiciones de vida.
Decía Rawls -en síntesis- en su teoría del maximin:
No podemos garantizar la felicidad de todos los hombres; entre otras cosas porque la felicidad es subjetiva y varía dependiendo de las personas. Pero sí (maximizar el mínimo)podemos elevar el mínimo de condiciones de vida –por egoísmo- de forma que nadie viva por debajo de un mínimo en el que ninguno queramos vivir.
(Que nadie sufra lo que nosotros no querríamos sufrir).
Parece que toda ayuda al desarrollo o proyectos en el exterior es tirar el dinero, en lugar de verlo como una inversión barata para reducir los flujos de la inmigración.
Un ejemplito: Hace unos años había una ONG española que recorría las aldeas de áfrica central proyectando películas donde se mostraba A LAS MADRES la realidad (mafias, abusos constantes, desierto, palizas, miles de muertos al cruzar el Mediterráneo, etc ) de la travesía de meses. Desmitificando el cuento de “una vida mejor” y fácil en Europa.
Simple información (visual, para salvar el problema de analfabetismo si lo hubiere, e impactante.) Pero útil para ver el coste real –en vidas- de la aventura. Y al elevar ese precio se redujo mucho el flujo de inmigrantes de esas zonas (No sólo con destino a Europa, sino también el interior, del propio continente.)
El coste de estas acciones era mínimo –eran 3 personas y un proyector- y su utilidad social -en vidas salvadas y en minimizar flujos- muy alta. Pero se le cancelaron los fondos, y con ellos sus acciones.
**El gasto por policía que sale de nuestras fronteras en un vuelo de repatriación puede estar cerca de los 4.000-5.000 euros al mes. ¿cual gasto es más rentable? *tener en cuenta el precio del dinero, con 5 € que compras aquí y que puedes comprar en ciertos países de África, o si lo preferís cuanto necesitáis para comprar un terreno o montar un negocio aquí y allí. Es decir con el mismo dinero podremos conseguir muchas más inversiones –y resultados- si invertimos en origen.
¿Y si hacemos caso a David Galula y ante problemas sociales buscamos soluciones sociales? ¿Y si esos millones los invertimos en solucionar la crisis en origen?? No por humanidad, por caridad ni por valores nobles, simplemente por egoísmo.
**Nota personal al margen: NO he visto ni el más mínimo análisis de actores en ninguna noticia. Parece ser que nadie se fija en el papel de Marruecos en estos hechos. Para Marruecos el tema de la frontera con Europa es su principal baza negociadora con Europa (precisamente por la repercusión mediática). Y 100 o 200 personas no se pueden ocultar fácilmente bajo un árbol o una piedra. Aunque no se diga –porque no conviene- parece una estrategia deliberada de nuestro vecino del sur para apretar en alguna negociación presente o futura. “o me ayudas o relajo las fronteras.”
lunes, 20 de enero de 2014
David Galula (contrainsurgencia social)
Así lo vemos en los ejércitos modernos, y basta imaginar Kosovo, Afganistán, Líbano… sin soldados. Desde luego se cometen barbaridades -es innegable y sería estúpido negarlo- Y nos duelen aún más estas barbaridades porque se cometen desde posiciones de poder, de abuso del poder. Desde la fuerza que otorga el poder de las armas frente al civil indefenso que apenas puede elegir de quien va a ser victima.
Pero todos preferiríamos tener cerca ejércitos occidentales a la ausencia de ellos (Yemen, Somalia o cualquiera de los llamados estados fallidos, donde se imponen las milicias). Porque al menos esos soldados tienen una jerarquía que debe castigar los excesos, y un vínculo con la ética que impide muchos de esos excesos.
Hoy vamos a hablar de luchas, y para ello os quiero hablar de dos militares: David Galula (pocos le conoceréis) y David H. Petraeus (jefe máximo de las misiones en Irak y Afganistan). Ambos se enfrentaron a guerras de insurrección (guerra de Argel en los años 50 y Al queda o Talibanes más grupos irregulares) a un enemigo difuso que se confunde con la sociedad civil.
Ante estas guerras: Que se alargan en el tiempo, que no presenta blancos a los que eliminar, que incita a los soldados a disparar primero y preguntar después (porque cualquier civil puede darte la cara amable y ser el enemigo que busca tu resquicio humano) Insisto; en este tipo de guerras, ¿Que hacer? Pues optar por la sociedad.
D. Galula fue el primero que dio prioridad a los proyectos sociales frente a los militares. ¿Raro? No, lógico.
Vinculó a la sociedad en proyectos comunes, se mostró como solución y no como invasor. Ganó legitimidad frente a la sociedad.
Desde aquella locura, se ha convertido en imprescindible la participación y colaboración de los ejércitos en las necesidades de la población civil.
Y en varios de los escritos de contrainsurgencia escritos por el general Petraeus –no deberíais tener problemas para encontrarlos en internet- toda su estrategia se basa en tres variables: LEGITIMIDAD, inteligencia (léase información fiable) y Movilidad (no entro a explicar aquí, disculparme).
Y puestos aquí los mimbres parto a mi teoría:
La importancia de la legitimidad –y la importancia de la ética- NO es casual, puesto que las sociedades se basan en valores, y todo el que no respete nuestros valores es visto como una amenaza –de mayor o menor intensidad-. Así que si no somos un actor legítimo somos un invasor, que podrá imponer sus intereses por la fuerza, pero en el momento en que esa fuerza cambie perderá todo lo hecho y sus intereses serán expulsados. Así pues debemos tener legitimidad para participar y tener voz en esa sociedad.
En esta sociedad nuestra; afortunadamente estamos lejos de las tragedias de otras zonas del planeta, no tenemos ejércitos en el día a día de nuestras ciudades. Pero la sociedad reclama programas sociales (más escuelas y hospitales frente a los recortes), reclama ayudas a los más débiles y menos dadivas e indultos a los poderosos*(Nota final). Y ante la salida a la calle de parte de esa sociedad se utiliza a la policía como un ejercito colonial y represor (algo que aleja a policía de la sociedad y alimenta los movimientos extremistas en todos los casos).
Está claro que solo se trata de dar una visión de mano dura para la parte dura de sus electores. Una simple decisión electoralista, de fidelizar al cliente más fiel. (Y si le sumas la nueva ley de indefensión pues la gente se ahorrará salir ante las multas).
(Si la sociedad sale a la calle, es como protesta, porque considera que no se la deja participar o no se la escucha. Todos estamos más agusto en casa, y nadie protesta por protestar. Por simple comodidad.)
Pero me parece gravísimo que se opte por utilizar a las fuerzas de seguridad para reprimir, que se opte por destruir la legitimidad ganada durante años –a base de muertos, muchas veces- que se exponga al policía de calle: el que se la juega de verdad todos los días.
Porque el antidisturbios siempre estará en superioridad, y el Geo sabe a lo que se expone y está sobradamente preparado para ello. Es la incertidumbre y el encontrarte de golpe con el mal (inesperadamente) lo que te daña o te mata. Son los policías de calle –de los que depende nuestra seguridad y nuestro estado de bienestar- los que van a ver afectado el ejercicio de su labor por la perdida de legitimidad que supone la imagen de los excesos de otros.
Me parece bien la mano dura contra los violentos, pero habrá que tener más mano dura contra los excesos de esa mano dura: mossos en constantes escándalos, antidisturbios que a todas luces tienen actuaciones desproporcionadas, y por supuesto mandos policiales que dan ordenes pensando en un ascenso o en su carrera política más que en el orden público.
De lo contrario dejaremos de tener la policía que tenemos, al servicio de nuestra seguridad, y tendremos que temerlos.
Y sería terrible que por intereses de una minoría veamos en peligro uno de los pilares básicos, y que por unos pocos paguen todos (me refiero tanto a manifestantes como a policías.)
Si se quiere acabar con las protestas y manifestaciones (15-M, Gamonal, etc) les aconsejo que inviertan en programas sociales, que lean (y escuchen, que no duele) a D.Galula y que dejen de exponer a los policias para labores impropias.
La legitimidad es Básica para su labor.
Que escuchen a la sociedad, no traten de reprimirla.
Notas:
*En el caso de la infanta el jefe del estado debe tener claro que el estado está por encima de la familia, y que ganaría credibilidad si la infanta no se librase por argucias extralegales. Me temo que es mejor para su imagen tener una hija en la cárcel habiendo cumplido con el estado que una hija libre como recordatorio permanente que el jefe del estado no trabaja para el estado, sino que usa sus resortes. De nuevo una cuestión de legitimidad.
viernes, 27 de diciembre de 2013
La dictadura del enfadica (teoría de andar por casa)
Supongo que en estos días todos nos hemos visto atrapados en comidas de familiares, de empresa, de amigos y demás.
Supongo que hay leyes universales y como tales rigen en toda reunión humana.
Una de ellas –al menos en mi experiencia- dice que si la reunión es de 4 o menos personas todo es fluido e informal; de 4 a 6 todo se espesa bastante; y que si te ves envuelto en una reunión que requiere de orden ya puedes ir quejándote, porque es la ley del más enfadica: nadie quirie poner pegas al grupo y al que no le importa eso sale ganando, propondrá sus intereses, pues sabe que nadie dirá nada.
Nos vemos en un entorno formal –disimulado por el nombre “reunión de amigos”- bajo la presión del grupo, donde nadie quiere quedar mal y donde el Enfadica profesional se desenvuelve mejor que cualquiera de nosotros. Porque la costumbre le permite comportamientos que a cualquiera se nos afearía públicamente.
Tirando del “ya sabes como es” “que más te da” “déjalo estar” el más egoísta impone su tiranía al resto (a nadie le sorprenderá saber que socialmente soy imbécil , pero a vosotros también os pasa, admitirlo. Y esto es más grave.)
Dejamos creer el hábito, y al monstruo enfadica con él.
Al principio eran pequeños gestos, que se dejaron pasar; ahora es una dictadura social; al final, por no tenerla –cuando debías- la tienes montada un año mas (y te callas como hacemos todos), y por callarnos siempre, el monstruo crece.
Los japoneses tienen una teoría llamada del Kayzen o de Mejora continua; que trata de como los pequeños errores que en época de bonanza dejamos pasar son lastres más adelante.
Imaginemos un río que debemos pasar o navegar: Este río tiene muchas piedras en el fondo: pues bien cuando tiene suficiente caudal (nivel de agua A) y no vemos las piedras y no nos molestan –podemos navegar tranquilos y seguros-, si el nivel baja (nivel B) nos pueden causar problemas las piedras muy grandes, y cuanto más difícil están las cosas –en el río como en todo- nos molestará hasta la piedra más pequeña.
Esto se puede aplicar a empresas (reducir inversión en stock) a los grupos de personas –de lo que me quejaba arriba- o a nosotros mismos: son los pequeños hábitos los que nos hacen mejores o peores, nuestra inversión en nosotros es día a día.
Si no sabíais que pedirle a los reyes magos pedirle menos piedras y una buena rutina (diaria o semanal, tampoco seamos fanáticos). Desde reducir el tabaco (coca-cola, cervezas, picoteo…), dejar de morderse las uñas, leer más, andar o salir a correr ….lo que queráis.
Pero esas pequeñas piedras pueden lastraros o construir una bonita casa con ellas, de vosotros depende.
**feliz año a todos!!!, os dejo que tengo reunión….
viernes, 20 de diciembre de 2013
teoría de la proporción inversa
“La responsabilidad es un privilegio” le recordó aquel oficial a su superior. Y es cierto, pero claro no era lo mismo aquel oficial que llegó a los galones a través del los hechos que su superior –que le miraba atónito- que creía que los hechos se iban a poner a sus ordenes tan sólo por llevar galones.
Porque al final los responsables nunca asumen su responsabilidad, la responsabilidad les sirve para justificar privilegios, pero nunca se ocupan de sus hechos a partir de cierto nivel.
Sufrimos varias crisis: Económica (de exceso de oferta y financiera), social (desigualdad, pobreza y medio ambiente), política (falta credibilidad y de identidad); y todas ellas tienen que ver con la falta de responsabilidad por parte de las élites.
Al no pagar por sus errores, no existe incentivo a dejar de cometer errores; sin embargo si existen incentivos exagerados a tomar riesgos y a exagerar méritos (que son del conjunto, pero cobra el mando.)
Así llegamos a la perversión de un desequilibrio enorme entre el beneficio que aporta el riesgo (fuente beneficio privado) y tratar no cometer errores (donde el daño queda pero la responsabilidad se diluye).
Un ejemplito, sobre Hipotecas:
Nos dicen que la culpa es del que se hipotecó por encima de sus posibilidades, que fue un avaricioso (y No le exculpo de su parte de responsabilidad, obviamente). Pero existían jugosas comisiones por cada hipoteca que colocaras; lo que hace que ante casos dudosos… primero cobro mi comisión y luego ya veremos.
Es decir, si un hipotecado es responsable de sus actos por hipotecarse una vez en su vida ¿Como de responsable es el banco que firmaba el mismo contrato varias veces al día?
No puede tener el mismo castigo el que se salta un Stop (que debe ser castigado, por poner en riesgo su vida y la de otros), que quien se salta Stops como sistema, que es un asesino en potencia.
Habría que sumarle además el desequilibrio de medios y de información de cada parte. El individuo no cuenta con las mismas opciones que una entidad. Sin embargo; el hipotecado se ve como se ve y los directivos (hipotéticos) responsables, ven como su salario –que debería estar vinculado a sus decisiones y su responsabilidad-ha aumentado con la crisis.
Esto es igualmente aplicable a cualquier delito, debe tener más pena el que dispone de más medios.
Cuando se habla de la fuga de capitales y que las grandes fortunas no pagan impuestos, en la proporción que deberían, se nos viene a decir que quien más quien menos defrauda. Es decir, que es lo mismo robar un paquete de folios o llamar a casa desde la oficina, que robar un millón de euros, que si se roba se roba, y está igual de mal una cosa que otra.
(*a este argumento sólo puedo decir… que si es lo mismo, tengo en casa tres paquetes de folios, se los cambio por tres millones de euros)
No puede tener la misma carga quien roba, teniendo un sueldo de 600 euros (que igualmente es delito, y no lo justifico nunca) que quien gana 600.000; pues la tipología legal será la misma, pero el daño causado no (ver Teoría del sufrimiento.)
Incluso robando la misma cantidad total, les diferencia la la falta de necesidad; el mal es el mismo, pero la capacidad de huir del daño NO.
(alguien con el salario mínimo y un “consejero delegado” se cuelan en el metro, el mal es el mismo, pero los recursos a fin de mes y el valor de cada euro no es el mismo para ellos).
Así, la proporción debería ser inversa, cuanto más alto sea el responsable mayor debe ser la pena ante el mismo delito.
(lo mismito que vemos ahora, vamos.)
O vinculamos responsabilidad (cargo) con el castigo –en proporción- o estaremos siempre sufriendo sus malas decisiones, pues su irresponsabilidad no sólo les sale gratis -que siempre estarán muy bien pagadas- sino que.a NOSOTROS nos seguirá saliendo carísimo.
**Por una Ley de responsabilidad, donde los delitos económicos no prescriban NUNCA a partir de cierto volumen, o cuando afecten a una amplia generalidad de personas (malversación de los políticos y fraude de las grandes compañías y capitales.)